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¿Quién pone el árbol en tu casa?


En algunas casas, toda la familia se une para decorar.

En otras, una sola persona lo hace todo con amor? y a veces, con algo de cansancio también.


En la mía, mi esposo es el decorador oficial de Navidad.

Ni mi hijo ni yo somos muy fanáticos del proceso, pero este año su ilusión era tan contagiosa, que nos unimos a él. El resultado: una casa preciosa y un momento familiar inolvidable.


Días después, visité la casa de mi mamá.

Ella había armado sola el árbol. Y al verlo, noté que nuestras habilidades para decorar eran bastante similares? digamos que limitadas. Así que busqué una caja con adornos, nos sentamos juntos, y entre los dos logramos darle vida y alma al arbolito.


Lo que más me impactó fue esto:


Bastó que una persona (mi esposo) se animara a invitar, para que otros también se activaran.

Y luego, yo pude acompañar a otra persona (mi madre) a vivir un momento similar.


Así funciona la sanación en familia.

No se impone. Se inspira.



No obligues. Inspirá.


En mi experiencia como terapeuta holístico, nunca recomiendo forzar a nadie a vivir un proceso terapéutico.

Pero sí creo en el poder de inspirar con el ejemplo.


Cuando una persona empieza a sanar, ese cambio se siente. Se nota en la energía, en las emociones, en la forma de hablar, de responder, de respirar.

Y eso puede abrir el corazón de quienes la rodean.


Cuando varios miembros de una misma familia entran en procesos terapéuticos (aunque no sean idénticos), el efecto se multiplica:


Y sí, hasta las mascotas entran en este proceso.

Porque una familia es un sistema, y todos ?humanos o no? forman parte de ese campo energético compartido.



Una experiencia real: tres generaciones sanando juntas


Hace poco fui invitado a una actividad familiar muy especial.

Unos consultantes con quienes trabajo regularmente querían regalarle a sus hijos, hermanos y abuelos una experiencia holística en familia.


Así que trabajamos con Access Bars®, una técnica maravillosa que consiste en tocar puntos energéticos en la cabeza para liberar bloqueos emocionales y mentales.

La activación de esas barras permite que los pensamientos fluyan, que se suelte el control y que emerja la claridad.


Comencé con quienes ya estaban en proceso.

Y uno a uno, al ver lo que otros sentían ?relajación, alivio, paz?, los demás empezaron a pedir su turno.


Fue así como, con calma, amor y respeto, trabajé con tres generaciones de una misma familia:



Una bendición total.



Cuando el terapeuta también recibe sanación


Escuchar sus testimonios, ver cómo desaparecían dolores de cabeza, tensiones y preocupaciones, fue un regalo para mí.


Aunque Access Bars® no tiene un enfoque espiritual directo, yo lo integro desde mi formación en ThetaHealing®.

Trabajo con la intención de que no soy yo quien sana, sino que soy testigo de una sanación que proviene de un Ser Superior (a quien yo llamo Dios).


Durante las sesiones, suelo descargar creencias según lo que percibo de cada persona.

Y al finalizar, siempre hago esta petición:


?Dios, descárgame también a mí lo que descargué para los demás.?


Por eso, lejos de sentirme agotado, termino con una profunda sensación de paz, gratitud y plenitud.



Cuando las barras se activan también en mí


Durante esa sesión familiar, les recordaba algo clave:


?Hay un tiempo divino para todo. Y cuando activamos las barras, soltamos la necesidad de controlar.?


Y al decirlo, sentí que esas palabras también eran para mí.


Había estado ocupado con preocupaciones propias y una estructura mental que no lograba resolver?

Pero ese día, al rendirme con humildad, la respuesta llegó.


Entendí la diferencia entre planear y controlar.

Planear ayuda. Controlar desgasta.


Cuando soltamos el control y nos abrimos a esa pregunta hermosa de Access Bars®:


?¿Qué más es posible??

?nos abrimos al Universo, a Dios, al Amor Incondicional.

Y entonces la sanación fluye sin resistencia.



Si vos sanás, todos reciben


Trabajar como terapeuta holístico es, para mí, un privilegio inmenso.

Porque cada vez que un consultante me permite acompañarlo, también me sana.


Por eso, si estás sintiendo:



Recordá que el menú de opciones para sanar es tan amplio como tus propios intereses.

Abrite a nuevas experiencias.


Y si sentís que puedo acompañarte, será un honor.

Te agradezco desde ya, porque si trabajás conmigo, yo también recibo sanación.



Jorge UQ Varela

Terapeuta Holístico | Creador de The Phoenix Method

www.jorgeuqvarela.com