
¿Cuántas veces has sentido que necesitas vacaciones después de las vacaciones?
A mí me ha pasado muchas veces.
Los primeros días solemos seguir funcionando en modo automático. Todavía estamos desacostumbrándonos al ritmo diario, soltando responsabilidades y tratando de desconectarnos. Los que trabajamos solemos tener incluso una contradicción curiosa: esperamos que no nos llamen del trabajo... pero si nadie nos llama, una parte de nosotros se pregunta si realmente somos tan indispensables como creemos.
Mientras descansamos, nuestra mente empieza a hacer algo maravilloso. Soñamos despiertos. Pensamos en proyectos nuevos, en cambios que queremos hacer, en versiones más auténticas de nosotros mismos. Imaginamos cómo sería nuestra vida si nos atreviéramos a hacer aquello que llevamos tiempo postergando.
Sin embargo, cuando regresamos a la rutina, entramos rápidamente en modo "ponerse al día". Correos, pendientes, reuniones, responsabilidades.
Y muchas de esas ideas terminan quedándose en un lugar que conozco muy bien: el limbo de las buenas intenciones.
Y después, en el olvido.
Por eso, después de unas hermosas vacaciones familiares en la Riviera Maya, decidí hacer algo diferente.
Me regalé unas vacaciones después de las vacaciones.
Hoy escribo estas palabras desde Casa Arisa, un Airbnb en las montañas de Cartago. Este fue el lugar que elegí para detenerme, respirar y escuchar.
Llegué con una lista de cosas que quería trabajar. Tenía notas en mi teléfono sobre talleres, certificaciones, proyectos y nuevas ideas. Sin embargo, el primer día mi cuerpo me pidió algo muy distinto.
Descansar.
Dormitar.
Escuchar el silencio humano para abrirme al sonido armonioso de la naturaleza.
Preparé una sopa de olla de carne para acompañar el frío de la montaña y simplemente me permití estar.
A la mañana siguiente me desperté a las cinco para ver el amanecer. Escuché el himno matutino de los pájaros mientras las nubes cambiaban lentamente de color.
Cuando el espectáculo terminó, abrí mi computadora dispuesto a trabajar.
Fue entonces cuando encontré una nota que mi yo de antes de las vacaciones había dejado para este momento:
POD & POC
Y sonreí.

Dentro de Access Bars®, POD & POC son las siglas de Punto de Destrucción y Punto de Creación.
Representan el inicio y el final de nuestros bloqueos mentales.
El Punto de Creación es el momento en que adoptamos una creencia, una emoción o una conclusión que comienza a limitarnos.
El Punto de Destrucción representa todas las formas en las que seguimos alimentando esa limitación para que permanezca viva en nuestra realidad.
Cuando utilizamos POD & POC, la intención es liberar esos puntos de vista limitantes sin necesidad de analizarlos durante horas. Es una invitación a permitir que la energía vuelva a moverse.
Pensá en algo que realmente querés lograr.
Puede ser una inversión.
Un emprendimiento.
Un cambio profesional.
Un proyecto familiar.
Ahora preguntate:
¿Qué es lo que creo que me impide lograrlo?
La mayoría responderá:
Y puede que todo eso sea cierto.
Pero también puede ser una limitación disfrazada de realidad.
Cuando decimos POD & POC, le estamos diciendo a nuestro ser:
"Por un momento, soltá todo lo que creés saber sobre este problema."
Y entonces aparece una pregunta diferente.
Si no tuviera esta limitación...
¿Qué más sería posible?
Tal vez aparezca una opción de financiamiento.
Tal vez un socio.
Tal vez una versión más pequeña del proyecto.
Tal vez una forma de empezar hoy mismo.
Las posibilidades siempre estuvieron ahí.
Lo único que cambió fue nuestra disposición a verlas.

Durante mucho tiempo experimenté una frustración personal.
Creo profundamente que todos los seres humanos necesitamos acompañamiento. También creo que las terapias complementarias son herramientas nobles, poderosas y profundamente transformadoras.
Sin embargo, observaba que muchas personas priorizaban otras inversiones antes que su bienestar emocional.
Un nuevo teléfono.
Un concierto.
Una remodelación.
Y las terapias quedaban reservadas para las emergencias.
Nunca dudé del valor de lo que hago.
Pero sí llegué a preguntarme si quería depender exclusivamente de las emergencias de otras personas para sostener mi propio proyecto de vida.
Y ahí apareció nuevamente POD & POC.
Al liberar algunas limitaciones, empecé a ver oportunidades que antes no podía ver.
Nuevos negocios.
Nuevas fuentes de ingreso.
Nuevas formas de generar estabilidad.
Y eso me permitió algo hermoso:
Poder seguir haciendo terapias desde el amor y no desde la presión económica.
Muchas veces nos enseñaron que crecer implica sacrificarse.
Que hacer lo que amamos debe ser difícil.
Que para lograr algo importante hay que sufrir.
Pero ¿y si esas también fueran creencias limitantes?
¿Y si pudiéramos crecer desde la expansión y no desde el sacrificio?
¿Y si existieran caminos más ligeros?
A veces una simple herramienta como POD & POC puede ayudarnos a comenzar a cuestionar aquello que dimos por cierto durante años.

Hay otra frase de Access que amo profundamente:
¿Qué más es posible?
La mayoría de las personas la usa para buscar respuestas inmediatas.
Yo prefiero usarla como una oración.
Como una conversación con Dios.
Como una declaración de apertura.
Preguntá:
"¿Qué más es posible para que este sueño se haga realidad?"
Y cuando aparezcan las primeras respuestas mentales...
Descartalas.
No porque sean malas.
Sino porque probablemente provienen de las mismas estructuras de pensamiento de siempre.
Dejá espacio para algo nuevo.
Dejá que la pregunta siga trabajando.
Horas después, días después o incluso semanas después, pueden aparecer ideas que nunca habías considerado.
Ideas libres de las limitaciones que te trajeron hasta aquí.
No sé qué proyecto ocupa hoy tus pensamientos.
No sé qué sueño has estado postergando.
No sé qué limitación te has contado tantas veces que ya parece una verdad absoluta.
Pero desde estas montañas frías y hermosas de Cartago quiero enviarte una invitación.
Permitite cuestionar tus límites.
Permitite abrirte a nuevas posibilidades.
Permitite creer que existe una forma diferente.
Yo no me considero la solución.
Me considero un mensajero.
Un testigo.
Un conector.
Una posibilidad dentro de un universo infinito de posibilidades.
Si alguna vez puedo acompañarte en tu proceso, será un honor
.
Y si estas palabras despertaron algo en vos, aunque sea una pequeña chispa de esperanza, entonces este viaje ya habrá valido la pena.
Hoy agradezco profundamente a mi yo del pasado por haber dejado aquella simple nota en la computadora:
POD & POC
Porque me recordó que, cada vez que creemos que no hay salida, quizás lo único que necesitamos es mirar desde una perspectiva nueva.
Y descubrir que las posibilidades siempre estuvieron ahí.
Esperando a ser vistas.
Y que te quede escrito en el alma.
Jorge UQ Varela
Terapeuta Holístico | Creador de The Phoenix Method