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Mi experiencia con AYA: cuando la medicina es un espejo, no un escape


Hace algunos años supe de la existencia de AYA (ayahuasca). Sin embargo, pasaron semanas desde que escuché de ella hasta que sentí lo que muchos llaman ?su llamada?.

(Este concepto puede parecer confuso si nunca participaste en una ceremonia, pero si alguna vez lo hacés, sabrás a qué me refiero).


Desde entonces, la he experimentado en seis ceremonias a lo largo de diez años.

Cada una con una intención clara. Cada una diferente. Pero en todas ellas, algo se repetía: luchaba por no rendirme ante el proceso.



El miedo a perder el control



Mi mayor desafío era entregarme completamente.

Siempre iba con el corazón abierto, sí? pero también con un temor profundo: perder el control.


Ese miedo no era infundado.

Mi historial con el trastorno bipolar, del cual me he recuperado gracias a años de prácticas holísticas, guía espiritual y trabajo interno, hacía que esa entrega fuera aún más desafiante.



No todo lo que brilla es medicina


En mi camino conocí personas maravillosas.

Y también otras con las que no conecté en absoluto.

Eso no las hacía malas personas. Simplemente, no vibrábamos igual.


Un mentor me dijo una vez:

?De cada 100 personas, habrá un 5% al que no podrás complacer, sin importar lo que hagas.?


Ese 5%, decía él, está formado por quienes yo llamo ?miserables?, no por cómo tratan a los demás, sino por cómo se tratan a sí mismos.

Y aunque pueden herir a otros, el mayor daño siempre se lo hacen ellos.



El riesgo del poder mal dirigido


Nunca podría dedicarme a ser facilitador de ceremonias chamánicas.

Ese mundo es profundo, transformador? pero también puede volverse caótico si se entra con intenciones distorsionadas: dinero, poder, reconocimiento o validación.


Incluso los chamanes más amorosos y sabios son humanos. Y pueden caer en momentos de desequilibrio.


Por eso, si estás pensando en hacer una ceremonia, mi consejo es claro:



Tu proceso, tu responsabilidad



Si algo o alguien te incomoda durante una ceremonia, eso podría ser una invitación al trabajo interno.

No enfoques tu energía en criticar a los demás. Concéntrate en vos, en tu sanación. Es tu inversión. Es tu camino.


Y si realmente ves algo inapropiado:

Hablá con el equipo responsable, no con otros participantes.

Si no valoran tu comentario, puede ser subjetividad? o falta de interés.

Si fue un crimen o abuso, no lo calles. Acudí a la ley. Tenés ese derecho.



Lo que AYA me enseñó



La ayahuasca siempre te entrega un mensaje.

No importa el lugar, el chamán, los asistentes.

El mensaje es para vos. No es para que salgas a cambiar el mundo o a corregir a otros.


Antes de compartir un mensaje que creés ?recibir para otro?, pregúntate:

?¿Cómo encaja esto en mi vida??



El libre albedrío: el mayor regalo


Hubo un momento en que dudé de la planta.

Veía a personas ?incluso organizadores? yendo a ceremonias cada semana, pero repetían los mismos patrones, las mismas heridas.

Me preguntaba si AYA realmente funcionaba.


Entonces ella me mostró algo:



Mi última ceremonia: una lección de suavidad


En mi última ceremonia, le hablé a la planta con claridad:

?Solo voy a tomar un trago. No quiero una experiencia dramática.?


Me mostró una pinta hermosa y me susurró:

?Si bebes más, te mostraré más??


Y le respondí con amor y respeto:

?No. Un trago. Si querés mostrarme algo, que sea desde ahí. Si no, también está bien.?


Me mostró lo que necesitaba: risas, lágrimas, tristeza? y también contención.


Me recordó que no se trata de la cantidad, sino de la intención y la entrega.

Ella es un espíritu amoroso y maternal. Solo quiere ayudarte a sanar si estás listo.



Para cerrar



Todos: chamanes, asistentes, participantes, dueños de retiros?

Todos somos humanos. Todos tenemos sombra.

Y cada uno es responsable de la profundidad con la que decide entregarse al mensaje de la planta.


Si decidís hacerlo, hacelo con respeto, preparación y humildad.

No para huir. No para tener una experiencia.

Sino para escuchar, recibir, integrar? y tal vez, sanar.


Te mando amor y te deseo que tu próxima experiencia te traiga paz, claridad y transformación.



Que te quede escrito en el alma?

Jorge UQ Varela

Terapeuta Holístico | Creador de The Phoenix Method

www.jorgeuqvarela.com